
Cuando una Niña, Niño, adolescente o joven (NNAJ) experimenta un desborde emocional, es importante que los padres sepan cómo manejar la situación para ayudarles a sentirse mejor y prevenir futuros desbordes.
Cuando un NNAJ tiene un desborde emocional, puede ser una situación difícil para los padres, pero existen algunas cosas que pueden hacer para ayudar:
1. Mantén la calma: En primer lugar, es importante que los adultos mantengan la calma durante el episodio. Si los padres también se alteran, puede empeorar la situación. Los NNAJ están muchas veces aprendiendo a reconocer sus emociones, por lo tanto integrarlas y gestionarlas no es tarea fácil, por lo que no se puede exigir que reaccionen siempre racional o adecuadamente.
2. Trata de hablarle con voz suave y calmada para que sienta esa seguridad y tranquilidad. Si le gritas, se iniciará una esclada y se validará la forma en que se está comunicando.
3. Escucha con atención: Escuchar con atención lo que te está diciendo, permitirá que se sienta oído y comprendido. Deja que se exprese libremente, sin interrumpirle. A veces sólo necesitan desahogarse y contar lo que sienten.
4. Valida sus emociones: Hazle saber que sus emociones son válidas, incluso si no estás de acuerdo con ellas. Reconoce que lo que está sintiendo es real y que es normal tener sentimientos fuertes y abrumadores.
5. Ofrece apoyo: Asegúrate de que sepa que le amas y que siempre estarás ahí para él o ella. Puedes ofrecerle un abrazo, preguntarle qué puedes hacer para ayudarle a sentirse mejor y ofrécele tu apoyo en lo que necesite. Ofrecer opciones de solución una vez que haya expresado sus emociones. Esto puede incluir actividades relajantes como dar un paseo, escuchar música o practicar técnicas de respiración.
6. Establecer límites: aunque es importante ser comprensivo y empático, también es necesario establecer límites claros. Los NNAJ necesitan límites y estructura para sentirse seguros y protegidos. Esto se puede revisar en los próximos ´días, una vez que se haya recuperado la calma y se puedan establecer acuerdos y compromisos.
7. Busca ayuda profesional si es necesario: Si el desborde emocional de tu hijo/a se convierte en un patrón recurrente y está afectando su vida diaria, es importante buscar ayuda profesional. Los padres pueden hablar con un terapeuta o un médico para obtener orientación y ayuda en el manejo de la situación.
Recuerda que muchas veces es difícil lidiar con las emociones que experimentamos, pero la tarea es ir aprendiendo de ellas, gestionarlas adecuadamente y comprender cuál es el mensaje que nos traen.